Hay eventos que se sienten bonitos. Y hay otros que se sienten necesarios.
Lo que ocurrió esa mañana no fue solamente un desayuno a favor de Fundación Lazos. Fue un espacio donde mujeres decidieron detener el ruido cotidiano para volver a mirarse hacia adentro. Para recordar quiénes eran antes de las exigencias, las prisas, los pendientes y la adultez.
Porque a veces crecer implica olvidarnos de nuestra niña interior. Y sanar implica volver a encontrarla.
Entre conversaciones, abrazos y momentos profundamente emocionales, las asistentes participaron en una meditación guiada que se convirtió en un viaje íntimo hacia la sensibilidad, la memoria y el amor propio. Una experiencia que dejó claro algo importante: cuando las mujeres se reúnen desde la autenticidad, la energía cambia por completo.
Gran parte de esa magia fue posible gracias a mujeres que decidieron poner el corazón al servicio de otras personas: Elsy Díaz, Mariana Segura y Vanessa Garfias, quienes hicieron de esta experiencia algo mucho más profundo que un simple encuentro social.
Y ahí está quizá la lección más poderosa de la mañana: las cosas extraordinarias sí suceden cuando las mujeres dejan de competir y comienzan a construir juntas.
Porque mientras afuera el mundo sigue empujando productividad, velocidad y perfección, espacios como este recuerdan algo esencial: también necesitamos comunidad, pausa y propósito.




El evento tuvo además un objetivo claro y profundamente humano: seguir transformando la vida de niñas y niños a través de Fundación Lazos, demostrando que la solidaridad no siempre se manifiesta en grandes discursos. A veces aparece en una conversación honesta, en una meditación compartida o en un desayuno donde alguien decide ayudar desde el corazón.
Y quizá por eso muchas asistentes terminaron la mañana con la misma sensación:
la de estar exactamente en el lugar correcto.
Porque trabajar, colaborar o coincidir en espacios donde existe empatía genuina no es algo menor. Es un privilegio. Uno que hoy quedó confirmado entre sonrisas, emociones y una certeza colectiva: cuando las mujeres se unen con intención, pueden transformar mucho más que un momento. Pueden transformar vidas. ✨



Directora General de Gunaa Revista






