Hay momentos en los que una deportista deja de representar solamente a un equipo. Diana Flores es uno de ellos.
La quarterback y capitana de la Selección Mexicana Femenil de Flag Football se convirtió en una de las principales figuras de un deporte que este agosto escribió una nueva página: México consiguió su clasificación a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028.
El boleto llegó después de conquistar el bronce en el Mundial de Düsseldorf, donde México venció a Inglaterra por 20-19 en el partido por el tercer lugar.
Pero la historia de Flores comenzó mucho antes. Empezó a jugar flag football a los ocho años y con el tiempo se convirtió en campeona mundial, capitana de México y embajadora internacional de este deporte.
Ahora, su próximo escenario será olímpico.
Y detrás de ese boleto hay algo más que una victoria: una generación de mujeres demostrando que también pueden ser protagonistas de la historia deportiva de México.


Directora General de Gunaa Revista








