uando se fundaron las Naciones Unidas en 1945, el mundo buscaba construir un nuevo orden internacional después de la Segunda Guerra Mundial. Entre los cientos de representantes que participaron en su creación también hubo mujeres, aunque su presencia fue reducida: de las 850 personas delegadas de 50 países, solamente ocho eran mujeres y cuatro firmaron la Carta fundacional.
Aquella participación, aunque limitada, abrió un camino para incorporar la igualdad de género y los derechos de las mujeres en la agenda internacional.
Un año después, en 1946, se estableció la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, un organismo dedicado a impulsar la igualdad de derechos y oportunidades. Desde entonces, el trabajo internacional contribuyó a hitos como la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 y la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, adoptada en 1979.
De la representación a la construcción de la paz
En 1975, México fue sede de la primera Conferencia Mundial sobre la Mujer, un encuentro que reunió a representantes de distintos países para discutir la igualdad, el desarrollo y la participación femenina. La conferencia marcó un momento importante para el movimiento internacional por los derechos de las mujeres.
Décadas después, en el año 2000, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó la Resolución 1325, que reconoció el papel fundamental de las mujeres en la prevención de conflictos, las negociaciones de paz y la reconstrucción de sociedades afectadas por la violencia.







Una agenda que todavía necesita avanzar
A 81 años de su fundación, las Naciones Unidas mantienen la igualdad de género como uno de sus compromisos centrales. Sin embargo, la participación de las mujeres en los espacios de decisión y en los procesos formales de paz continúa enfrentando obstáculos.
Recordar el Día de las Naciones Unidas, cada 24 de octubre, también permite reconocer que la construcción de un mundo más justo necesita algo más que reconocer los derechos de las mujeres: requiere garantizar que puedan ejercerlos, participar y decidir en igualdad de condiciones.
Directora General de Gunaa Revista








