Ocho científicas mexicanas están contribuyendo a responder preguntas que van desde cómo funciona el universo hasta cómo desarrollar tratamientos médicos más accesibles. Sus investigaciones fueron reconocidas en la edición 2026 del premio Para las Mujeres en la Ciencia, impulsado por L’Oréal Groupe México, la UNESCO y la Academia Mexicana de Ciencias.
La ceremonia se realizó el 20 de octubre en Ciudad de México, en el marco del vigésimo aniversario del programa en el país. Las galardonadas trabajan en áreas como astronomía, salud, biotecnología y desarrollo de materiales.
Tres investigadoras recibieron el reconocimiento a Trayectorias Consolidadas. Ingeborg Dorothea Becker Fauser investiga métodos para mejorar el diagnóstico de la leishmaniasis; Irene Antonia Cruz-González Espinosa estudia el polvo interestelar y las regiones centrales de las galaxias; y Mercedes Guadalupe López Pérez ha dedicado décadas al estudio del agave mexicano y sus compuestos prebióticos.
Las otras cinco fueron reconocidas en la categoría Talentos Nacientes. Gladys Alejandra Toledo Ibarra estudia los efectos potenciales de los microplásticos; Lenci Karina Vázquez Jiménez desarrolla compuestos con potencial para tratar leucemias y linfomas; Lizbeth Esmeralda García Velázquez investiga el daño genómico asociado al envejecimiento; María Magdalena Zamora Corona trabaja con una proteína que podría contribuir al desarrollo de tratamientos médicos; y María Teresa Córdova Alonso desarrolla materiales naturales y degradables.




El reconocimiento también pone sobre la mesa una realidad que no puede ignorarse: el talento científico de las mujeres convive con desigualdades persistentes. Según los datos difundidos por la UNESCO, ellas representan el 32 % del personal dedicado a la investigación en el mundo. En México, su participación en física, matemáticas y ciencias de la Tierra dentro del Sistema Nacional de Investigadores es del 24 %.
Reconocer a estas investigadoras importa, pero también importa garantizar que más mujeres puedan desarrollar sus carreras, acceder a oportunidades y ocupar espacios de decisión.
Porque el futuro de la ciencia no debería depender del género de quien investiga, sino de las preguntas que todavía nos faltan por responder.
Directora General de Gunaa Revista








