Cada mañana, miles de personas en Querétaro comienzan una jornada laboral que rara vez aparece en las estadísticas económicas. Preparar alimentos, acompañar a una persona adulta mayor a una consulta médica, atender a una niña pequeña, asistir a una persona con discapacidad o brindar apoyo a un familiar con una enfermedad crónica son actividades esenciales para el funcionamiento de cualquier comunidad. Sin embargo, históricamente, el trabajo de cuidados ha permanecido invisible.
Esa realidad podría comenzar a cambiar.
El Municipio de Querétaro presentó la ruta de trabajo para la creación del primer Sistema Municipal de Cuidados y Corresponsabilidad Social, una iniciativa que busca reconocer el cuidado como un derecho humano, construir políticas públicas más eficaces y distribuir de manera más equitativa las responsabilidades que hoy recaen, en gran medida, sobre las familias y particularmente sobre las mujeres.
La propuesta representa un paso importante dentro de una conversación que ha ganado fuerza en México y América Latina: ¿quién cuida a quienes cuidan?
Durante la presentación del proyecto, la secretaria de Planeación y Participación Ciudadana del Municipio de Querétaro, Beatriz Marmolejo Rojas, explicó que el objetivo es articular acciones, programas, servicios y marcos normativos bajo una misma estrategia que permita atender de forma integral las necesidades de cuidado de la población.
El sistema contempla como grupos prioritarios a:
Más allá de la creación de nuevos programas, la iniciativa busca transformar la manera en que se entiende el cuidado dentro de la vida pública.
Hablar de un sistema implica pasar de respuestas aisladas a una visión estructural. Significa reconocer que el cuidado no es únicamente un asunto privado o familiar, sino una responsabilidad compartida entre gobierno, empresas, instituciones educativas, organizaciones sociales y ciudadanía.
Aunque cualquier persona puede asumir tareas de cuidado, diversos estudios nacionales e internacionales coinciden en que la mayor carga continúa recayendo sobre las mujeres.
Esto tiene consecuencias profundas: limita oportunidades laborales, reduce ingresos, dificulta el acceso a espacios de liderazgo y genera mayores niveles de desgaste físico y emocional.
Por ello, los sistemas de cuidados han comenzado a posicionarse como una herramienta clave para avanzar hacia la igualdad de género.
Cuando el cuidado deja de ser una responsabilidad individual y se convierte en una política pública, se generan mejores condiciones para que las mujeres puedan participar plenamente en la vida económica, política y social sin cargar de manera desproporcionada con el trabajo no remunerado.
Uno de los elementos más relevantes de la propuesta es la construcción de mecanismos de información que permitan conocer con mayor precisión las necesidades de cuidado existentes en el municipio.
La administración municipal plantea desarrollar infraestructura tecnológica, procesos de capacitación y sistemas de evaluación continua que faciliten la toma de decisiones basada en evidencia.
La creación de un banco de información pública sobre cuidados podría convertirse en una herramienta estratégica para la planeación de servicios, infraestructura urbana y programas sociales, además de permitir una mayor colaboración entre ciudadanía, academia y gobierno.
Uno de los aspectos que distingue esta iniciativa es su enfoque colaborativo.
La ruta propuesta involucra a representantes del gobierno municipal, organizaciones de la sociedad civil, instituciones académicas, organismos empresariales y colectivos ciudadanos.
Entre quienes suscribieron el compromiso se encuentran representantes de asociaciones dedicadas a la atención de personas cuidadoras, casas hogar, fundaciones, estancias infantiles, universidades, organismos empresariales y la Cruz Roja Mexicana.
Esta diversidad de actores refleja una realidad fundamental: ningún sector puede construir por sí solo una política de cuidados efectiva.
La complejidad del fenómeno exige diálogo permanente, corresponsabilidad y una visión de largo plazo.
Los sistemas de cuidados se han convertido en una de las discusiones más relevantes en materia de desarrollo social durante la última década. Sin embargo, el verdadero desafío no está en reconocer su importancia, sino en convertir esa visión en acciones concretas, medibles y sostenibles.
La construcción de un sistema municipal implica recursos, coordinación institucional, cambios normativos y una participación ciudadana constante.
La creación del primer Sistema Municipal de Cuidados y Corresponsabilidad Social de Querétaro abre una oportunidad para replantear la forma en que entendemos el bienestar colectivo.
Porque detrás de cada persona que estudia, trabaja, emprende o participa en la vida pública existe alguien que cuida.
Reconocer esa realidad no es únicamente un acto de justicia social. Es una condición indispensable para construir ciudades más inclusivas, economías más sostenibles y comunidades más humanas.
El reto para Querétaro ahora será demostrar que el cuidado puede dejar de ser una carga invisible para convertirse en una responsabilidad compartida, donde la dignidad, la igualdad y la corresponsabilidad sean parte del desarrollo de la ciudad y no solamente una aspiración.






Directora General de Gunaa Revista








