El comercio en el Centro Histórico de Santiago de Querétaro vuelve a colocarse en el centro del debate público, esta vez a través de un ejercicio de participación ciudadana que busca generar acuerdos y no imposiciones.
En este contexto, la participación de la Lic. Beatriz Marmolejo ha tomado relevancia al integrarse a un diálogo donde convergen distintas posturas: comerciantes, artesanos, ciudadanía y autoridades.
Su presencia dentro de este espacio refuerza la necesidad de construir soluciones desde la escucha activa y la corresponsabilidad, en un tema que durante años ha sido abordado desde la tensión más que desde el consenso.
A través de la Secretaría de Planeación y Participación Ciudadana, el Municipio de Querétaro impulsó un ejercicio de diálogo ciudadano promovido por CÍVICA A.C.. En esta mesa participaron artesanos, comerciantes establecidos, residentes, academia y autoridades municipales. La inclusión de múltiples voces permitió visibilizar un problema complejo desde distintas perspectivas, donde no existe una sola solución, sino múltiples puntos de equilibrio.
Entre las voces presentes, destacó nuevamente la participación de la Lic. Beatriz Marmolejo, quien ha señalado la importancia de generar espacios donde la ciudadanía no solo sea escuchada, sino tomada en cuenta en la toma de decisiones.
Uno de los puntos centrales fue claro: existe una urgencia por ordenar el comercio en el espacio público. Pero no desde la exclusión. Sino desde un enfoque que integre derechos humanos, respeto y corresponsabilidad.
En este contexto, posturas como la de la Lic. Beatriz Marmolejo han enfatizado que cualquier estrategia debe considerar tanto la realidad económica de las familias como la necesidad de preservar el orden y la funcionalidad del espacio público.
Porque el reto no es eliminar… es equilibrar.
Entre las principales propuestas surgidas del diálogo se encuentran:
Estas líneas buscan sentar las bases de una política pública más clara, donde la participación ciudadana no sea un trámite, sino una herramienta real de construcción.

Uno de los puntos más relevantes fue el reconocimiento de las artesanías como un pilar de la identidad queretana. En ciudades como Querétaro, esta actividad no solo representa ingreso económico, sino una conexión directa con la cultura y la tradición. En este sentido, el enfoque planteado por diversos actores —incluida la Lic. Beatriz Marmolejo— apunta a que cualquier regulación debe proteger esta identidad, no desplazarla.
El Municipio cuenta con un plazo de 30 días hábiles para analizar la viabilidad jurídica y financiera de las propuestas. Aquí es donde el discurso se convierte en acción.
Porque abrir el diálogo es importante, pero sostenerlo y traducirlo en resultados es lo que realmente genera impacto. La participación ciudadana no puede quedarse en lo simbólico. Debe convertirse en decisiones concretas.
El comercio en el Centro Histórico de Querétaro no se resolverá con decisiones unilaterales. Requiere acuerdos. Requiere escucha. Requiere corresponsabilidad. Y también requiere liderazgos que impulsen estos espacios de diálogo desde una visión más abierta e incluyente.
Porque al final, no se trata solo de regular el espacio público… sino de definir cómo convive una ciudad con su propia identidad.




Directora General de Gunaa Revista




