“Ni un paso atrás”: cuando los derechos dejan de ser agenda y se vuelven frontera.

•⁠ ⁠Activistas de todos los sectores coinciden: los derechos ganados son irreductibles.


•⁠ ⁠La red internacional, liderada por María Elena Orantes, evoluciona su estrategia: de la paridad numérica a la igualdad sustantiva.

 

Hay momentos en los que avanzar ya no es el reto principal.
El verdadero desafío es no retroceder.

Así se leyó el inicio de trabajos 2026 de la red internacional 50+1, que convirtió su primer encuentro del año en algo más que una reunión: un pronunciamiento claro frente a la coyuntura de reformas que se avecinan. El mensaje fue unánime: la paridad y los derechos de las mujeres no están a negociación.

Reunidas en la Ciudad de México, en un espacio que concentró voces de distintos sectores, las asistentes coincidieron en algo fundamental: los derechos ganados son irreductibles. No dependen del clima político ni del momento legislativo. Son piso, no promesa.

La palabra que atravesó la jornada fue “blindaje”.
No desde la confrontación, sino desde la conciencia de que los avances en materia de derechos no son permanentes si no se defienden.

La diputada federal y presidenta de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán, lo expresó con claridad al referirse a los riesgos que pueden implicar las próximas discusiones en torno a reformas electorales: “La paridad no se toca”. Una frase breve que sintetiza años de lucha y una advertencia hacia el futuro.

Porque cuando las reglas se reescriben, lo que no se nombra, se pierde.

El encuentro también marcó un punto de inflexión al mirar hacia otros espacios de poder. La ministra de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, Yasmín Esquivel Mossa, recordó que 2025 representó un hito con la consolidación de la paridad en el Poder Judicial Federal, y reconoció las reformas impulsadas para garantizar una vida libre de violencia para las mujeres.

Su mensaje fue contundente: “No retrocederemos”. No como declaración optimista, sino como compromiso colectivo con las niñas y mujeres que siguen viviendo discriminación, desigualdad y exclusión.

La paridad, cuando es real, no es decorativa. Transforma estructuras.

Uno de los momentos clave fue la intervención de María Elena Orantes López, presidenta internacional de 50+1, quien trazó la nueva ruta de la organización tras ocho años de trabajo. Su lectura fue clara: la etapa de pelear espacios numéricos está dando paso a otra más compleja.

La de la igualdad sustantiva.

Es decir, que la presencia de mujeres en espacios de decisión no solo sea visible, sino efectiva. Que el poder femenino no se limite a ocupar lugares, sino a cerrar brechas históricas y cambiar realidades sociales.

Ahí está hoy el verdadero reto.

La jornada cerró con la mirada puesta en la Cumbre Italia 2026, como siguiente paso de una agenda que busca ampliar horizontes y fortalecer la incidencia global. El perfil del encuentro fue significativo: liderazgos judiciales, empresariales, políticos, académicos y sociales coincidieron en un mismo espacio, dejando claro que esta agenda no responde a colores partidistas, sino a una causa compartida.

Trabajar de forma articulada, por encima de diferencias, no es ingenuidad. Es estrategia.

En Gunaa entendemos que los derechos no se defienden solo cuando están en riesgo evidente. Se protegen antes, cuando aún parecen seguros. Cuando se nombran como irreductibles. Cuando se decide que hay avances que ya no se discuten.

“Ni un paso atrás” no es una frase de ocasión.
Es una postura frente al presente y una responsabilidad con el futuro.

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Deyanira Álvarez, Gunaa Revista

Directora General de Gunaa Revista

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